Alberge Rural Cortijo Cabriñana
El Cortijo Cabriñana ENG FRN ESP

El Cortijo Cabriñana

La Sierra de Córdoba, muy próxima a la ciudad, fue el lugar elegido por romanos y árabes para el descanso y frescor en los días del verano. Posiblemente de épocas tan remotas date la casa después llamada de Cabriñana.

Vista general del Cortijo CabriñanaDel siglo XVI se conservan las primeras referencias documentales. El lugar se llamaba entonces Valle de San Benito y era propiedad de D. Francisco de Góngora, Capellán de la Catedral de Córdoba y miembro de una importante familia de la ciudad. Fue este personaje el que prestó ayuda económica a su sobrino: Luis de Argote y Góngora, el insigne poeta cordobés, para que culminase sus estudios y también fue él quien le obligó a su muerte, por testamento, a colocar su apellido materno con preferencia al paterno, y pasar a la historia como D. Luis de Góngora y Argote.

Desde entonces, y cumpliendo la voluntad de D. Francisco, el cortijo convertido en mayorazgo, pasó sucesivamente por testamento siempre al hijo mayor varón, sin que pudiese segregarse, donarse o venderse.

También en el siglo XVI, el Valle de San Benito fue frecuentado por un importante personaje de la época: Fray Luis de Granada, que escribió su Libro de la Oración y la Meditación, a orillas del arroyo que roza la casa y que hasta nuestros días se conoce como el arroyo de Fray Luis.

A mediados del siglo XVIII la finca recibió el nombre de "Marqués de Cabriñana", al pertenecer a D. Bernardo de Argote y Sousa, Marqués de Cabriñana y Villacaños, que remodeló el cortijo, construyendo una almazara para la molienda y prensado de aceitunas, y una bodega de enormes tinajas.

Otro Marqués de Cabriñana, D. Ignacio Juan Martínez de Argote y Mosquera, personaje controvertido de su época, perseguido por sus opiniones liberales, por lo que fue incluso encarcelado, pudo vender la finca el 18 de enero de 1849, al caer derogada la Ley de Toro.

En 1904, cuando Cabriñana pertenecía a D. Agustín Pareja y Salinas, un entonces joven pintor, amigo de la familia, Julio Romero de Torres, se acercó con sus lienzos y pinceles para retratar una escena cotidiana de la época: mujeres recogiendo aceitunas. Se trata de un cuadro, "Aceituneras", muy especial dentro de la extensa obra del pintor, en cuanto que fue pintado en pleno campo y corresponde a un estilo impresionista.

Entrada al CortijoAl comienzo de la guerra civil española, el Cortijo fue bombardeado, y destruido el tejado del molino de aceite. Este fue posteriormente restaurado y gracias a ello se conserva en aceptable estado y con todos sus elementos, una enorme prensa de viga, un alfarge con rulo cónico, una caldera de cobre y una bodega de tinajas semienterradas.

En los años 70, fue utilizado para el rodaje de un episodio de la serie "Curro Jiménez", como escenario de las aventuras del bandolero más televisivo.

En el año 1998, se comenzó a rehabilitar para el uso de granja-escuela, y posteriormente para albergue rural.

El Cortijo de Cabriñana es un auténtico cortijo, vivienda rural tradicional andaluza, que fue descrito en el año 1949 como:

"Hacienda denominada de Cabriñana, situada en la sierra de Córdoba, compuesta de un molino aceitero con su biga de carga menor, alfarge y piedra, caldera y demás oficinas necesarias y una bodega de tinajas y aclaradores, su patio para depósito de aceitunas, un caserío que se compone de casilla de aceituneros con su cocina y cuartos de habitación, y contigua a ésta, cocina de campo para los operarios de labor con su despensa y cuartos, tinahon y pajar con pesebreras, cuadras y casa de recreación con sus cuerpos de habitación altos y bajos, cocinas, comedor y repostería con su patio y demás oficinas necesarias..."

El albergue se ubica en la antigua casa del siglo XVI, disponiendo de amplio comedor, dormitorios colectivos para grupos, y dormitorios dobles, duchas, aseos, aulas-taller, patio, y merendero con mirador.

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© Cortijo Cabriñana - 2007