La Finca, con una extensión de 150 hectáreas, se encuentra en las estribaciones de Sierra Morena, y a tan sólo 3 km. de la ciudad de Córdoba, junto al Parque Periurbano de Los Villares.
Resulta sorprendente que a tan sólo 3 km. de la ciudad encontremos un lugar tan privilegiado, rodeado de naturaleza y con hermosísimas vistas. A buen seguro un lugar ideal para relajarse y descansar.
El Cortijo se encuentra en un hermoso valle, rodeado de olivos con más de 500 años de historia, y otros árboles cultivados desde tiempos remotos como castaños y almendros. En las proximidades de la casa y en las zonas de huerta: antiguos granados, enormes higueras, setos de chumberas...
Varios caminos con abrupto trazado nos permiten recorrer la Finca en toda su extensión, para descubrir multitud de especies botánicas, propias de nuestro bosque mediterráneo: madroñales, durillos, alcornocal, majuelos, cornicabras, madreselvas, matagallos, lentiscos, retamas, cantuesos...
Entre suaves colinas y barrancos, encontraremos distintos paisajes. En las zonas de solana: aulagas, jaras pringosas, pinares, algarrobos y encinas. En las zonas de umbría, durillos, madroños, alcornoques y acantos. Y en los bordes de los arroyos que cruzan Cabriñana: bosque en galería de almezos y también adelfas silvestres, mirtos, zarzamoras...
La finca acoge a fauna salvaje también muy variada: jabalíes, meloncillos, zorros, erizos, conejos, comadrejas, palomas torcaces, abubillas, cucos, lechuzas, jilgueros, petirrojos, pica-pinos...
Y en los meses de otoño, podremos descubrir el paisaje multicolor de los árboles y arbustos caducifolios que abundan en el paisaje de Cabriñana, como el almezo, el almendro, el espino albar, el escaramujo o el cornicabra.