En el patio principal o patio de la almazara, bullía la vida del cortijo; allí se daban las instrucciones para el trabajo en el campo, se guardaban los aperos bebían las bestias en el abrevadero... y en el tiempo de la molienda, se almacenaba la aceituna en los trojes, antes de entrar en la almazara.
Convertido ahora en patio ajardinado con arriates de plantas aromáticas autóctonas, conserva la pila de lavar la ropa, el pozo para apagar la cal, el abrevadero, el carro y el afilaor, con todo el encanto del originario suelo empedrado.